Vivimos en una epoca de grandes transformaciones sociales y, entre ellas, el trabajo y su naturaleza estan en plena metamorfosis. Los paises desarrollados experimentan tasas de paro inauditas, las capacidades productivas se desplazan a paises emergentes, y generaciones de jovenes formados no tienen empleo. Todo parece apunt ar a que las formulas alrededor del trabajo, que funcionaron en el pasado y sabemos manejar, ya no sirven. El trabajo hoy reside mayoritariamente en las empresas y es en estas donde se ha de producir la transformacion hacia nuevos modelos de relacion personal con el trabajo y sus resultados. La innovacion, de la que tanto esperamos, se ha de dirigir sobre todo hacia los elementos intangibles de las relaciones personales: cambiar las relaciones de poder para construir la cooperacion. Solo asi lograremos un resultado eficaz para el conocimiento que poseen las personas y que debe circular en las empresas para innovar.Mentefactura es una palabra que no existe en el diccionario, como tampoco existe en la practica esta nueva forma de entender la empresa. El arquetipo de la manufactura es el trabajo manual y todo lo que ello todavia representa como un estilo y modelo empresarial caduco. El cambio de verdad no vendra tanto de la innovacion de las cosas como de las nuevas convicciones acerca del valor del conocimiento y de la forma de ponerlo al servicio de las personas y de la calidad de vida de la sociedad. Todo un reto imprescindible en los momentos actuales. Nuestra economia de los recursos y para los recursos, llamada desarrollada, se agota en un mundo hipercomunicado y superpoblado que fundamenta su economia en la transformacion de la materia. Es hora de migrar a una nueva organizacion economica, la del conocimiento, de las emociones de las personas y de la innovacion, entendida esta, mas all de su concepcion primaria como creacion de nuevas formas de producir, como aplicacion de nuevas y diferentes formas de organizacin del saber, su utilizacion y sus fines.