El mundo de los medios de comunicaciA A n es solo un reflejo de la sociedad en la que vivimos. La crispaciA A n, los insultos, la manipulaciA A n de los hechos... estA A¡n instalados desafortunadamente en las sociedades del siglo XXI. Sin embargo, lo que se estA A¡ perpetrando hoy contra la lengua espaA A ola desde algunos sectores de nuestra sociedad no tenA A a parangA A n hace unos aA A os ni en la vida polA A tica ni en otros A A¡mbitos. A este deterioro ayudamos todos un poco, con mayor o menor consciencia. Los profesores, porque hemos levantado mucho la mano en la exigencia ortogrA A¡fica y en las competencias lingA A A A sticas. Los padres, porque han hecho dejaciA A n de sus deberes en la educaciA A n de sus hijos, tanto la personal como la acadA A mica. Los medios de comunicaciA A n escritos por su dejadez en el uso del idioma y por olvidar su papel de liderazgo en el buen uso del espaA A ol. Y los audiovisuales, que han incorporado a su programaciA A n estrella productos de difA A cil calificaciA A n, tanto profesional como A A tica y en los que se destroza sin misericordia la hermosa lengua de Cervantes, y los polA A ticos, que en su mayorA A a recurren al insulto o a la descalificaciA A n a falta de argumentos. Este libro, desde la humildad de quien sabe que errar es humano, pretende ser una llamada de atenciA A n sobre el uso de nuestra lengua para los que se dedican al nombre arte de la polA A tica, cuya actividad les deja poco tiempo para la lectura y la reflexiA A n, y para los profesionales de los medios de comunicaciA A n, acuciados por la vorA A¡gine de los acontecimientos y cuya vida es todo menos plA A¡cida cuando tienen que revelarnos el lado opaco de la realidad, el autA A ntico.