El microrrelato o cuA A¡ntico, creaciA A n de la AntigA A edad oriental, parece haber encontrado en nuestros dA A as una asombrosa vitalidad, hasta el punto de considerarlo un gA A nero mA A¡s, como el relato o la novela. Su singularidad no le viene dada por la poca extensiA A n, sino por la especial relaciA A n que existe entre la elipsis y la narratividad. Dominar el equilibrio entre ambas es cualidad que distingue al buen escritor de microrrelatos. En esta antologA A a de nuestra literatura clA A¡sica he extraA A do microrrelatos de cuerpos narrativos mayores, a los que llamo integrados+, por contraposiciA A n a los exentos+ que han sido concebidos ya en formato breve y que son los menos. La tarea, si no fA A¡cil, ha sido en cambio muy grata, como un paseo amenA A simo por un lugar rebosante de maravillas, esas admirables pA A¡ginas de nuestra mejor literatura, tan rica y fecunda, capaz de fertilizar muchas otras, americanas y europeas, receptora ella misma de los mejores frutos del Oriente, dueA A a de una infancia esplA A ndida, por atrevida y desenvuelta, desde los primeros balbuceos de nuestras lenguas romances hasta la madurez de Cervantes y Lope o las creaciones de los grandes autores mA A¡s cercanos a nuestro tiempo.