Este poemario estA A¡ compuesto como paralelo poA A tico a mi libro El arte de estar vivo, obra donde se narra la historia de mi accidente de motocicleta en QuerA A taro, MA A xico, del que resultA A tetraplA A jico, allA A¡ por la nefasta fecha del 11 de abril de 2013. Hace alrededor de tres aA A os y medio me dio la idea Inma, esa amiga, inverosA A mil mujer, de una raza superior a la humana. la idea de escribir un poemario correlativo, como si fuera un encefalograma del alma que abarcara el tiempo en el que escribA A a el otro libro narrativo-ensayA A stico. Y poco a poco, grA A¡nulo al grA A¡nulo, dolor a dolor, melancolA A a a melancolA A a se han ido destilando estos versos cuya mayor virtud o defecto es su espontaneidad. Veracidad. Nada del estilo por el estilo. MA A¡s que nunca, el alarde tA A cnico queda relegado por la necesidad expresiva. El desove del A A¡nimo. Aunque a veces la arquitectura del poema, endecasA A labos, heptasA A labos, haikus, regularidad rA A tmica, A A¡y hasta rimas! (no sA A de dA A nde carajo me han salido, pues las infrecuentaba, debe ser cosa de la invalidez), ciertos cimientos mA A tricos, tambiA A n ayudan a distraer la mente de la sordidez de los hechos y concentrarla en algo que se encuentra fuera de este mundo y nos posee. desviar, mientras dura el proceso de creaciA A n, el punto de mira del centro omnA A modo del dolor. Se construye un humilde templo en cuya tA A cnica sustentamos la emociA A n en su punto mA A¡s quebradizo.
Seguramente resulten desiguales unos poemas y otros. Desigual hasta la monstruosidad ha quedado su autor.