En Escritura o Paraíso, el poeta nos sitúa ante las preguntas que motiva esa enigmática o+ de su hermoso título: ¿disyunción , ¿contraposición , ¿equivalencia , ¿analogía , ¿elección ineludible Tener conciencia del Jardín, de estar en él, es comenzar ya e inexorablemente a perderlo. La luci dez ciega y la imaginación alumbra: juntas provocan el vértigo de la caída o la ascensión a la escritura, iniciarse en ella es inaugurar la pérdida del edén. Y deviene, inevitable, como la opción que conlleva. Luego mas solo después de realizada la elección, la o+ es ya similitud, paridad: Jardín y Verbo nunca separados, no contrapuestos, iguales en y desde el principio. Ambos haz, ambos envés, de una misma hoja: la del árbol de la ciencia del bien y del mal que ofrece su superficie para que el poeta escriba, se escriba, se inscriba en ella. Escritura o paraíso libro galardonado con la Ayuda a la Creación Literaria del Instituto de Estudios Turolenses (1997) es, así, esa misma ambivalencia fundida en su propio y turbador secreto: es disyunción, es analogía, es y a la par el misterio de ambas.