Las emociones son una fuente muy rica de conocimiento personal. Lo que sentimos en un momento determinado no es algo casual, espontáneo o ilógico que debamos controlar para no tener problemas, sino que es señal de la enorme complejidad de una persona, que vive, piensa, espera, sueña, cree y se relaciona de una forma concreta. Esa complejidad siempre encierra una bondad, grandes o pequeños rastros que indican que la persona es persona y desea el encuentro con otras personas. Si rescatamos esos rastros, y confrontamos a la persona con su realidad vital, podremos dar una respuesta creativa a las preguntas fundamentales de toda persona: ¿quién soy y quién quiero ser ¿Cómo me relaciono y cómo quiero relacionarme con los demás ¿Qué relación tengo con el mundo y qué quiero aportar en mi vida Estos materiales concretan esta visión de las emociones y ayudan a crecer a alumnos y profesores en su vida y en sus relaciones. Encontrarás cuatro secciones claramente definidas: herramientas para conocerse y tomar decisiones, actividades de introducción o de profundización en las herramientas, indicamos cuándo hacerlas para sacar partido a los temas de las herramientas y al mismo tiempo no adelantar lo que se trabajará en otro momento, más actividades sobre otros temas importantes en la educación emocional en esta edad (mentalidad de crecimiento, frustración, relaciones con los amigos, hábitos diarios ) y actividades de evaluación continua. Y con continuas referencias a la familia, para favorecer relaciones de confianza y comunicación a partir de lo trabajado en clase.