¿Puede una hija ser considerada como un hijo ¿Y puede una mujer tomar a otra como esposa, cumpliendo abiertamente con todos los requisitos que la tradición matrimonial impone al novio La respuesta es en ambos casos positiva, aunque contradiga lo que apunta el sentido común, que asocia de forma unívoca sexo y género, masculino con masculino y femenino con femenino. No hay que ir muy lejos para encontrar un ejemplo de la primera de estas extrañas categorías aparentemente contra natura: he ahí la pubilla catalana. Cuesta algo más encontrar muestras de la segunda, pero Africa alberga un buen número de ellas. Ahora bien, pese a su título provocador, este libro no es una recolección de rarezas, sino un análisis de los roles de hombres y mujeres en uno de pueblos más numerosos y cosmopolitas del Africa contemporánea, los igbo de Nigeria. Y no se trata de un retrato parcial, centrado en el pasado o en costumbres en extinción. Al contrario, aborda la variable género en el conjunto de la actividad social y arranca de la historia para proyectarse sobre el futuro, tanto de su propia sociedad, como de toda la humanidad actual, comprometida con la equidad y la justicia social. Amadiume defiende que, entre los igbo, y en el Africa en general, el dominio patriarcal es una secuela de la explotación colonial. Por el contrario, en el período precolonial, sexo y género podían no coincidir, negando, pues, la pretendida universalidad de la subordinación de las mujeres. ...