Puede que te suene su cara. En sus más de veinte años de carrera rara , Toni Nievas ha sido cómico, pionero y realizador de miles de vídeos que tiene en su canal de YouTube, director de dos largometrajes, colaborador en programas de radio y televisión, creador de canciones (la verdad es que son muy malas), guionista, editor de vídeo y viñetista. Y todas estas cosas que sabe hacer llevaron a Nievas a vivir actualmente en la ruina. Siento que una vez fui famoso, o casi , y eso es lo peor de todo: quedarse a medias. En Mis días de vídeo Nievas cuenta cómo siendo niño, en los ochenta, y viviendo en un lugar hostil como era el barrio de S Arenal en Mallorca (lugar centrado exclusivamente en el turismo basura alemán situado en la playa de Palma), y en un entorno social en el que la cultura no existía, la aparición de los videoclubs y los cómics, le salvaron la vida. Mis días de vídeo es un ensayo autobiográfico a través de las películas que Nievas vio de niño, y el cómico no recuerda haber visto ni una sola película mala: en el momento en que la cinta entraba en nuestro reproductor de VHS, todas las películas eran buenas daba igual que fuera Conan, una de Richard Pryor, Woody Allen o una comedia