Nada de lo que aquí se cuenta es ficticio. Todos los hechos, todas las circunstancias están descritos con la mayor objetividad posible , dice Pedro Menchén en el prólogo de este libro. El hotel Miami Beach era un tanto decadente y pintoresco y, desde luego, el más propicio para la tarea que yo me había propuesto llevar a cabo: un diario sobre la vida interna de un hotel en la Zona Guiri de Benidorm De manera sistemática, lo anotaba todo, sin desdeñar nada, con la intención de eliminar más adelante lo superfluo. Sin embargo, cuando revisé el texto definitivo, me di cuenta de que en un trabajo así no podía considerarse nada superfluo. Todo era importante. Y lo más insignificante en apariencia era aún más importante. Así que opté por no eliminar nada y el resultado es este voluminoso libro lleno de pequeñas y grandes historias por el que desfila una larga lista de personajes en actitudes de lo más variopintas, como en una nueva versión, comprimida y actualizada, de La comedia humana. No estamos, en cualquier caso, ante una rutinaria colección de anécdotas, más o menos curiosas, más o menos divertidas, sino ante un cuaderno de bitácora o diario de a bordo, escrito durante un largo viaje de descubrimientos, a lo largo del cual, en vez de cartografiar un espacio ignoto en los mares del sur, cartografié el alma humana en un determinado lugar de la costa occidental del Mediterráneo. En cierto modo, se podría decir que estamos ante un estudio antropológico sobre un grupo de seres humanos concretos, si no fuera porque mi capacidad científica no llega a tanto o porque el objetivo de este libro era otro: dejar constancia testimonial (con voluntad literaria, eso sí, y del modo más ameno posible) de un hecho específico de nuestro tiempo: el turismo masificado en una ciudad como Benidorm, cuya única industria, precisamente, es el turismo de masas .