Denunciar el terrorismo de Estado es imprescindible si queremos ayudar a las víctimas de dicho terrorismo a que puedan decir su verdad. Toda su verdad. Y sobre todo, para que todas esas víctimas reciban la verdad, justicia y reparación con garantías de no repetición que tanto necesitan. De una forma u otra, el terrorismo de Estado no puede sino estar agravado por el secreto, el engaño y la hipocresía. Cuando un Estado está implicado en el terrorismo, ya sea perpetrado por sus propios agentes o por intermediarios, lo hace clandestinamente, negando cualquier implicación, y declarando su adhesión a los valores y principios que lo prohíben. O, si no es práctico e incluso contraproducente negar su participación, hará todo lo posible para presentar sus acciones, por lo menos a algunas audiencias, dándoles un significado bien diferente: como actos legítimos de guerra, actos ejecutados en defensa de la seguridad del Estado. Lo que normalmente podrá hacer sin dificultad . Igor Primoratz, State Terrorism and Counterterrorism ...Se mató, lesionó, secuestró, violó sexualmente, torturó... Y luego se borraron los rastros que sólo obraban en poder y a disposición de los victimarios . Jon Mirena Landa, exdirector de Derechos Humanos del Gobierno Vasco