Hay aspectos del comportamiento humano que, generación tras generación, se manifiestan invariablemente en las personas. Sin duda, uno de estos aspectos es el cuidado y la protección hacia los hijos. Sin embargo, hay otros factores que, de manera circunstancial, van surgiendo implicando, de forma paulatina, la modificaci ón de hábitos y estilos de comportamiento, a los que es necesario adecuarse, tras haberlos estudiado y comprendido adecuadamente. Actualmente, vivimos en una época caracterizada por una profunda transformación tecnológica. Las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) avanzan a un ritmo vertiginoso que, en muchas ocasiones, no resulta sencillo seguir. No obstante, la complejidad de este entorno de cambios y avances continuos no nos exime, en calidad de padres y educadores, de su estudio y conocimiento, algo que es obligado si queremos ser responsables del presente y, en cierta medida, del futuro de nuestros menores.