La mayoria de los manuales de guion son, en palabras del autor de este libro, como los gritos constantes que el entrenador le pega al jugador infantil, y que mas que situarlo mejor ante el desafio que tiene delante, lo llenan de inseguridad. No digo que sean malos libros. Ni mucho menos. Algunos son textos formidables ( ). Entonces, ¿cual es el problema Que no hablan del proceso. Esos manuales acostumbran a dar mucha informacion y consejos para alcanzar un buen resultado, pero se olvidan de mostrar como se ha llegado hasta ahi: los errores que se convierten en aciertos y los aciertos que acaban siendo errores los dialogos que cierran posibilidades, los que abren demasiado el campo, los que definen bien a un personaje, pero plantean dudas sobre si podrian ser mejores -Te quiero -No me jodas explica como se crean dialogos, pero no puede crear guionistas. Lo que si puede hacer es orientarlos en el proceso creativo: ayudarles a romper el bloqueo de antes de empezar, a evitar las imprecisiones en el durante y a gestionar la inseguridad del despues, aprendiendo a no confundir los defectos y virtudes del texto con los de uno mismo. Para ello se vale de ejemplos de Hemingway, Beckett, Tarkovski pero tambien de textos propios cuyos entresijos conoce el autor mejor que nadie o de trabajos de su alumnado, anotados por el profesor, lo que le permite justamente compartir ese proceso, mostrar lo que falla y lo que funciona, mirando profundamente a las palabras y a las posibilidades que ofrecen. Ver esas posibilidades y aprender renunciar a algunas de ellas tambien forma parte de escribir buenos dialogos.