Estos textos que ahora salen del olvido son el resultado de toda una amalgama de lecturas atribuladas, de todo g nero y condici n, iluminadas por la luz superlativa del sur, en el que nac y siempre he vivido, y la misteriosa del noroeste, esa Galicia materna que siempre estoy a orando. Est¿n escritos a ratos perdidos que algunas veces logro sustraer a mi vida real, en la que ejerzo de abogado, y con ellos trato de huir de la prosa jur dica con la que tengo que lidiar a diario. No est¿n hilados, se regodean de su car¿cter ca tico, si bien tienen en com n ser el resultado de una mirada distinta, entre ani ada y c nica, con la que me gusta acercarme a este mundo que nos rodea y que, a medida que cumplo a os, me resulta cada vez m¿s extra o y extra ado. No obstante, lo nico que buscan es sacar una sonrisa, y hasta una carcajada, a quienes me regalen con su lectura. Y quiz¿s alguna m nima reflexi n desali ada, ahora que somos tan poco dados al desali o.