En la formación de las grandes civilizaciones fue decisiva la capacidad para reconocer y aprovechar recursos singulares, así como el desarrollo de una ingeniería capaz de transformar el entorno natural y neutralizar los peligros derivados de sus fuerzas imprevisibles. La naturaleza no siempre se mostró favorable al ser humano, y este aprendió progresivamente a dominarla, sometiendo a control sus impulsos más destructivos.Entre todos esos recursos, el agua ocupó un lugar central: condición de supervivencia, factor de salud y cohesión social, y también objeto de sacralización y representación simbólica. Su captación, conducción y regulación constituyeron uno de los mayores logros técnicos y culturales del mundo romano, cuyos modelos marcaron de forma duradera el paisaje y la organización de la vida en los territorios de Hispania.El agua domeñada: el patrimonio hidráulico hispanorromano en el contexto intercultural reúne una serie de estudios dedicados al análisis del agua como elemento estructurador de la vida material, simbólica y cultural desde la Antigüedad romana hasta su proyección en épocas posteriores. El volumen aborda el patrimonio hidráulico no solo como infraestructura técnica ¡ acueductos, termas, sistemas de saneamiento¡ , sino también como espacio de memoria, ritualidad y construcción de sentido.Desde enfoques arqueológicos, filológicos, históricos y artísticos, los trabajos aquí reunidos examinan los procesos de continuidad, transformación y resignificación del legado hidráulico romano en diversos contextos geográficos y culturales, con especial atención al ámbito mediterráneo y peninsular. El libro propone así una lectura interdisciplinar del agua como eje de civilización, salud, sociabilidad y sacralidad, y se presenta como una aportación relevante al estudio del patrimonio hidráulico antiguo y su proyección intercultural en la configuración del paisaje cultural europeo.